Para llevar bien un gorro, empiece por ponérselo sin tirar con fuerza del punto y ajuste después el borde y el volumen. La forma del modelo ofrece un punto de partida: un gorro ajustado, uno caído y un docker no se colocan igual. El mejor resultado es aquel con el que se sienta a gusto.
Colocar un gorro clásico o con vuelta
Apoye el gorro en la parte superior de la cabeza y baje suavemente el borde hasta la posición deseada. Una vuelta más ancha acorta la altura visible; una vuelta más estrecha deja más tejido arriba. Ajústela de manera uniforme alrededor para evitar que un lado quede más alto que el otro.
Cuando haga frío, procure cubrir las orejas sin bajar el borde sobre los ojos. Si el gorro se sube continuamente, puede ser demasiado corto o estrecho. Tirar con más fuerza no siempre soluciona el problema.
Dejar caer un modelo oversize
Un gorro caído tiene una longitud adicional destinada a formar un pliegue suave detrás de la cabeza. Coloque primero bien la abertura y lleve después el tejido hacia atrás con la mano. Puede mantener algo de volumen sobre la cabeza sin estirar todo el punto.
La palabra «oversize» describe el aspecto general, pero la abertura debe mantenerse estable. Descubra los gorros caídos y oversize comprobando la altura y el contorno de cabeza recomendado.
Llevar un gorro docker o marinero
El docker suele distinguirse por su corte corto y su vuelta marcada. Se lleva alto, con las orejas parcial o totalmente descubiertas según el modelo y su anatomía. Combínelo, por ejemplo, con una chaqueta recta o un abrigo sencillo si prefiere una silueta sobria.
Esta forma de llevarlo cubre menos que un gorro profundo. Para una salida larga con frío, dé prioridad a la protección que necesita. Nuestra colección de gorros docker y marineros permite comparar los cortes.
Adaptar la colocación a su peinado
Con el pelo corto, puede dejar asomar algunos mechones a la altura de las sienes. Así puede modificar el contorno del rostro sin mover todo el gorro.
Con flequillo, coloque el borde ligeramente por detrás de su nacimiento si desea dejarlo visible. Evite apoyarlo sobre un flequillo todavía húmedo, ya que podría adoptar la forma del borde.
Con el pelo largo, pruebe a llevarlo suelto, con una trenza floja o una coleta baja. Un recogido alto puede crear un bulto y modificar la sujeción de un gorro cerrado.
Con rizos o mucho volumen, busque un corte suficientemente profundo y póngaselo con ambas manos, sin aplastar todo el cabello. Un interior liso puede cambiar la sensación de roce, pero ningún gorro garantiza un peinado intacto tras varias horas.
Jugar con las proporciones sin reglas impuestas
Si desea aportar altura a su silueta, pruebe con algo de volumen en la parte superior. Si prefiere un resultado más compacto, opte por una vuelta bien definida y un corte ajustado. Son ideas para probar ante el espejo, no reglas vinculadas a la forma de su rostro.
Para los colores, parta de una prenda o accesorio que lleve a menudo: abrigo, bufanda o gafas. Un gorro de un tono parecido crea un conjunto discreto; un color diferente puede convertirse en el detalle principal del atuendo.
Los ajustes que mejoran la comodidad
Pruébese el gorro con sus gafas y su abrigo. El borde no debe empujar las patillas, y el volumen posterior no debe molestarle contra el cuello. Compruebe, por último, que permanece en su sitio cuando mira a derecha e izquierda.
Para encontrar el corte que le gusta, explore los gorros para mujer y los gorros para hombre. Elija libremente según la forma, las dimensiones y el estilo que busca.